Hoy, después de un “largo periodo” (más largo por lo bien que lo he pasado que por la cantidad de tiempo pasado) me he desprendido de una fiel compañera de diversiones… mi cámara.
Ahora está en las amorosas manos de una buena amiga a quien seguro le va a dar también muchas satisfacciones y buenos ratos. Espero que pronto nos veremos de nuevo en alguna quedada fotera o de visita.
O sea, que por ahora (y creo que no por mucho tiempo) estoy en el “laboratorio seco”.
Seguiremos informando





Seguro que sí que proporciona muchísima diversión allí donde está
Espero que en el laboratorio seco estés por poco tiempo
Luigi, confiesa…
¿Cuánta pasta te vas a pulir en la cámara nueva? ¿ein?
¡ Como se entere Rocíooo !
JJ
Huy, que me han pillao

Una cosa aprende uno en esto de las aficiones “caras”, y tu conoces muy bien, amigo… que el precio es una cosa que nunca se pregunta. O:-) El otro día con mi amigo Sebas ocurrió un caso curioso mientras me enseñaba su flamante 10-20, un compy preguntó inocente “… y eso cuanto cuesta?”, y la respuesta de Sebas y mia (sin ensayarlo) fue unánime “ESO NO SE DICE!!!”
Principalmente porque el que se lo gasta lo hace consciente de que paga más de lo que debería, pero también sabe que lo que gasta no va sólo en “algo material” sino en horas de disfrute… y el que escucha los precios siempre está tentado de decir “hay que ver lo que se gasta este señor en un trasto”, porque no comparte del todo ese halo de misterio que envuelve al “objeto de deseo”. Seguro que tu has sufrido en tus carnes muchas veces esa cara de espanto del curioso de turno
… y si te pongo toda esta retaila para justificarme… imáginate lo que me vio a pulir X-D
P.D. Lo de Rocío ya está controlado… o eso pienso yo :-O
P.D.2 Para los muy curiosos, en cuanto cuelgue una foto pueden consultar los datos EXIF y hacer una simple suma
Osea que has “colocado” la cámara antes de conseguir la “nueva”…
Eso son c….
Así casi que la tienes “asegurada”, no???
A ver si es verdad, y la próxima semana puedes empezar a colgar “fotitos” de tu “nueva compañera”.
Una cosa que siempre he tenido claro es que las aficiones no tienen que justificarse ni en motivo, ni en tiempo, ni en precio. Suficientemente jodidos andamos ya midiéndolo todo en nuestra vida “seria” como para tener que medir lo que para uno es sagrado y para los demás es superfluo… mientras a tu media naranja le parezca bien, claro